llevadme a la playa!

martes, 25 de enero de 2011

Experiencias


Hola a todas las amantes del invierno, ese momento ideal para hacer reflexiones. A continuación Producciones Pavas tiene el honor de pubklicar este pequeño pero rico texto de una pasada y futura escritora. Que os guste



No tenía claro si lo que pasaba es que estaba  acostumbrada a saber el precio de las cosas y lo tenía asimilado, o que simplemente huía de puro miedo a afrontar. Conocía tan a fondo la soledad, esa soledad que sólo conoce quien asume que hay afrontamientos que nadie puede hacer por ti y te sientes perseguida cuando vas a superarlos, porque te han asegurado que no vas a ser capaz, te lo asegura quien te tenía que haber enseñado lo contrario desde pequeña, te lo asegura  ante quién más te importa fracasar, y lo peor es que te lo aseguran porque ellos tienen miedo , más miedo que tú, porque no deberían haberte tenido, porque no corrigieron donde se equivocaron con ellos, quienes fueron testigos de su infancia.

  O bien, sabía tan claro lo que iba a suceder, tenia tanta capacidad para preveer, que cuando se daban los hechos tal y como ella esperaba, se hundía, era incapaz de valorar el poder de prevención que tenía, porque sentía que debía haber actuado antes, aunque ahora tuviera los recursos para afrontarlo, porque ya los había macerado ante su intuición, pero le podía el suponer  el miedo, que sus poderes intuitivos no eran inteligencia, no era sentido común, sino ilusión, sueño, ante su incapacidad por evitar. En todas sus decisiones predominaba esto, y la mataba, la destrozaba por completo. La ambigüedad en todo el proceso educativo es el tira y afloja más destructivo y desquiciante, la superación deja atrás desengaños con personas que creen comprenderte, sensación de ingratitud tuya para con los demás, y convicción de que sólo vas tirando, y de eres incapaz de compartir. Un deseo al nacer, no me mientas si no me lo vas a explicar.

Pascasia