Queridos y queridas humanos. Hace mucho que no se publica nada en este Blog y me parece es que hemos tenido el pavo bastante bajo durante una época tormentosa, pero no subestiméis al ser humano que es capaz de encontrar nuevas energías e ilusiones y durante este tiempo se ha madurado una idea tan necesaria como difícil de trasmitir.
De un tiempo a esta parte las mujeres hemos hecho un importante cambio de mentalidad y de comportamiento, nos hemos sentido dignas de serlo y defendido nuestros derechos inalienables (aun queda mucho que defender y conquistar). Este cambio es evidente ya en muchas esferas de relación.
Y tengo la sensación de que los hombres hemos observado esta evolución más bien perplejos, muchos estando de acuerdo y acompañando inevitablemente este camino pero sin adaptar su estilo y sus derechos a este nuevo tipo de relaciones. Lo más cercano que se ha hecho son grupos de hombres para reflexionar desde este nuevo way of life pero, a mi juicio demasiado condicionado por adaptarse a este movimiento del feminismo. La consecuencia, los hombres han perdido espacio en unas relaciones interpersonales y familiares que han modificado los roles por una parte pero no han adaptado los estilos y derechos por la otra.
De esta manera y sin haberlo reflexionado mucho me lanzo a publicaros una pequeña reflexión sobre derechos de los hombres surgida el otro día con mi amigo Elias. Con el sentido de poner en valor las cosas buenas de ser hombre, de ser macho sin complejos ni servilismos:
- Tenemos derecho a vestir como nos de la gana. A llevar falda o chaqueta si me apetece (¿porque el hombre no ha conquistado aun la falda?, ¿porque la única manera de ir "arreglado" es la chaqueta?), porque no puedo combinar mi ropa como a mi me parezca
- Tenemos derecho a que nos guste el deporte. No es una actividad de cromañones ni nada parecido. Es sano y beneficia al cuerpo y al alma.
- Tenemos derecho a nuestro minuto de silencio. A no actuar ni responder en el momento, a tener tiempo para mi mismo.
- Tenemos derecho a decidir como quiero mi casa. a decidir la decoración y distribución, a cuidarla y disfrutarla siguiendo mis necesidades.
- Tenemos derecho a comer y beber lo que queramos. Nosotros pagaremos las consecuencias si lo hacemos de menos o de más.
- Tenemos derecho a ser escuchados y tenidos en cuenta.
- Tenemos derecho a ejercer y disfrutar nuestras responsabilidades como padres en igualdad de condiciones.
No pretendo que sea exhaustivo pero si que me corrijáis o completéis lo que no está recogido e ir tomando conciencia de la necesidad de poner en valor lo masculino y defendero de las sutiles agresiones a las que está sometido.
Calzonazos, movilizate!! ORGULLO MACHO
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